Plano de Castro

Contexto histórico

El Plano de Castro, o Anteproyecto de Ensanche de Madrid, fue elaborado por el ingeniero y arquitecto Carlos María de Castro entre 1857 y 1860, durante el reinado de Isabel II. Su objetivo era resolver los problemas de una ciudad que había agotado su capacidad de crecimiento dentro de la Cerca de Felipe IV y que sufría graves problemas de hacinamiento, salubridad y comunicaciones. El proyecto fue aprobado por Real Decreto el 19 de julio de 1860 y supuso el primer gran plan de expansión ordenada de Madrid.

Descripción del plano

El plano representa tanto el casco histórico como el nuevo ensanche proyectado alrededor de la ciudad. Sobre la base del plano topográfico de Juan Merlo, Francisco de Coello, Juan Ribera y Juan Rafo, Castro diseñó una gran retícula ortogonal que extendía Madrid hacia el norte, este y sur, triplicando aproximadamente su superficie. El proyecto organizaba el crecimiento mediante amplias calles, manzanas regulares con patios interiores, plazas y zonas verdes, siguiendo los principios higienistas propios del urbanismo europeo del siglo XIX.

Puntos más relevantes del plano

  • Es el documento fundacional del Ensanche de Madrid, origen de barrios como Salamanca, Chamberí y parte de Argüelles.
  • Introduce una trama ortogonal de calles anchas y manzanas regulares, pensada para mejorar la ventilación, la iluminación y las condiciones higiénicas de la ciudad.
  • Establece una jerarquía viaria con calles de 30, 20 y 15 metros de anchura, además de abundantes espacios destinados a jardines y equipamientos públicos.
  • El proyecto preveía una ocupación máxima del 50 % de cada manzana y edificios de hasta tres plantas, aunque estas limitaciones fueron relajándose con el tiempo debido a la presión inmobiliaria, dando lugar a una ciudad mucho más densa de la prevista inicialmente.
  • El plano muestra claramente la transición entre el Madrid histórico, encerrado aún por la Cerca de Felipe IV, y la ciudad moderna que comenzaría a desarrollarse en la segunda mitad del siglo XIX.

Importancia

El Plano de Castro marcó el inicio del Madrid contemporáneo. Aunque muchas de sus propuestas fueron modificadas durante su ejecución, su trazado sigue definiendo buena parte de la estructura urbana de la capital. Barrios como Salamanca, Chamberí o Gaztambide conservan hoy la malla viaria y la organización espacial concebidas por Carlos María de Castro hace más de 160 años, convirtiendo este plano en uno de los documentos urbanísticos más influyentes de la historia de Madrid.